|

Estuve paseando por el parque.
Y vi que estaba sola en en un banco.
Me fui hacia ella y estaba llorando.
Le pregunte el motivo de su llanto.
No dijo nada y siguió llorando.
Me levante y mi fui hacia el otro lado.
Creí escuchar su voz diciendo algo.
Mire hacia atrás y me estaba llamando.
Con paso lento me acerque a ella,
y con cariño le tendí mi mano.
Ella lo dudo por un instante.
Y al fin se derrumbo entre mis brazos.
Me estuvo recordando su pasado
y cuíncidía con mis sentimientos.
Pues somos como dos gotas de agua.
Que brotan al chocar contra un espejo
La soledad es única, constante.
Y lo peor, es que no tiene a nadie,
con quien hablar de amor,
que la escuche un instante.
Porque su corazón no a conocido
a nadie que le de calor.
|